La herencia genética es una lotería; la combinación de genes es totalmente aleatoria y caprichosa. Los que me seguís por redes sociales, sabréis que me operé hace cinco meses de miopía y mi marido hace diez años también, encantados estamos ambos con el resultado, 100% de visión con los dos ojos. Con estos antecedentes, teníamos muy claro que muy probablemente nuestros hijos podrían heredar esta tara nuestra. Y no nos hemos equivocado, con Alba al menos.